Esta
iniciativa parte de la constatación que actualmente todo
ámbito de la creación (escena, artes visuales,
múcica, etc.) entra inevitablemente en la dinámica
global de mercado donde la cultura se convierte en producto,
en su sentido más perverso, a ser consumida e incluso,
en algunos casos, siendo sometida a las leyes de la oferta y
la demanda. El resultado es cultura facíl de consumir
y digerir sin contenido y evitando la reflexión y la
crítica.
Aunque
provenimos de recorridos y ámbitos muy diferentes, una
desde la preocupación socio-política y otra desde
la inquietud creativa y artística, coincidimos en el
principio que la cultura repercute en la sociedad en la que
se manifiesta y en la imperiosa necesidad de generar otros espacios
de creación para mostrar otro tipo de arte.
Así
pues queremos concentrarnos en lo invisible, y apoyar a aquellos
artistas y temáticas que en Europa no tienen la visibilidad
que se merecen: artistas de áreas geográficas
marginalizadas (África, Oriente Medio, Ámerica
Latina), artistas jovenes, y desafortunadamente todavía,
mujeres artistas.